En este día de los Santos Inocentes, se conmemora en el calendario la matanza de cientos de niños inocentes en Belén por parte del rey Herodes, con el fallido objetivo de acabar con la vida de Jesús de Nazaret.
Pero hoy la actualidad nos lleva a otro lugar de Oriente próximo, Gaza, en los territorios palestinos, donde este fin de semana se han producido unos terribles bombardeos por parte del ejército israelí.
Se llevan contabilizados unos 300 muertos y la cifra sigue en aumento y, por momentos, el número de heridos también crece sin cesar.
Esta zona del planeta permanece en continuo conflicto pues, desde hace casi un siglo, hay unas disputas territoriales muy fuertes. Los últimos primeros ministros, (Netanyahu, Ehud Barak, Ariel Sharón y Ehud Ólmer) han endurecido su posición y han multiplicado sus acciones bélicas. La Conferencia de Paz de Madrid, los acuerdos de Oslo, o el Premio Nobel que recibieron Isaac Rabin, Shimon Peres y Yasser Arafat en 1991, son acontecimientos que parecen lejanos, pues ahora no se vislumbra tanto optimismo.
Sigue habiendo una lucha desigual (tanques contra piedras), en la que los habitantes de Palestina, árabes en su mayoría, ven como día a día, los israelíes les despojan de sus tierras, con asentamientos ilegales, bombardeos hacia los edificios del gobierno, con asesinatos selectivos al gobierno electo de Hamás (acusado de terrorista), etc. Esta forma violenta que adopta la administración israelí es respadada sin fisuras desde Washington (que aporta el apoyo logístico y militar) y ante la pasividad de la comunidad internacional.
Las consecuencias de esta violencia indiscriminada, las padecen cada día miles de víctimas inocentes, que han tenido la mala suerte de nacer en un momento y en un lugar equivocado. Por culpa de este asedio injustificable, la población se ve abocada a una pobreza extrema y carece de alimentos básicos, agua, energía, hospitales, etc. Esto es el caldo de cultivo que propicia el terrorismo islámico (que nunca justificaré), pues la guerra genera más sufrimiento, destrucción, muerte... O sea, más violencia.
Vaya por delante mi recuerdo afectuoso a esas personas inocentes (niños, mujeres, ancianos y todo tipo de familias) y mi apoyo sincero al Pueblo Palestino que tanto está sufriendo.
Debería garantizarse la seguridad y las necesidades básicas al toda la población. Ante este "terrorismo de estado", creo que es hora que los diplomáticos se pongan a trabajar, que la ONU adopte resoluciones urgentes y que el Tribunal Penal Internacional actúe para evitar un genocidio aún mayor. Los responsables de estos hechos criminales deberían ser detenidos y puestos ante la justicia. Este pueblo saqueado, reprimido y maltratado por la historia también se merece vivir en paz.
Pero hoy la actualidad nos lleva a otro lugar de Oriente próximo, Gaza, en los territorios palestinos, donde este fin de semana se han producido unos terribles bombardeos por parte del ejército israelí.
Se llevan contabilizados unos 300 muertos y la cifra sigue en aumento y, por momentos, el número de heridos también crece sin cesar.
Esta zona del planeta permanece en continuo conflicto pues, desde hace casi un siglo, hay unas disputas territoriales muy fuertes. Los últimos primeros ministros, (Netanyahu, Ehud Barak, Ariel Sharón y Ehud Ólmer) han endurecido su posición y han multiplicado sus acciones bélicas. La Conferencia de Paz de Madrid, los acuerdos de Oslo, o el Premio Nobel que recibieron Isaac Rabin, Shimon Peres y Yasser Arafat en 1991, son acontecimientos que parecen lejanos, pues ahora no se vislumbra tanto optimismo.
Sigue habiendo una lucha desigual (tanques contra piedras), en la que los habitantes de Palestina, árabes en su mayoría, ven como día a día, los israelíes les despojan de sus tierras, con asentamientos ilegales, bombardeos hacia los edificios del gobierno, con asesinatos selectivos al gobierno electo de Hamás (acusado de terrorista), etc. Esta forma violenta que adopta la administración israelí es respadada sin fisuras desde Washington (que aporta el apoyo logístico y militar) y ante la pasividad de la comunidad internacional.
Las consecuencias de esta violencia indiscriminada, las padecen cada día miles de víctimas inocentes, que han tenido la mala suerte de nacer en un momento y en un lugar equivocado. Por culpa de este asedio injustificable, la población se ve abocada a una pobreza extrema y carece de alimentos básicos, agua, energía, hospitales, etc. Esto es el caldo de cultivo que propicia el terrorismo islámico (que nunca justificaré), pues la guerra genera más sufrimiento, destrucción, muerte... O sea, más violencia.
Vaya por delante mi recuerdo afectuoso a esas personas inocentes (niños, mujeres, ancianos y todo tipo de familias) y mi apoyo sincero al Pueblo Palestino que tanto está sufriendo.
Debería garantizarse la seguridad y las necesidades básicas al toda la población. Ante este "terrorismo de estado", creo que es hora que los diplomáticos se pongan a trabajar, que la ONU adopte resoluciones urgentes y que el Tribunal Penal Internacional actúe para evitar un genocidio aún mayor. Los responsables de estos hechos criminales deberían ser detenidos y puestos ante la justicia. Este pueblo saqueado, reprimido y maltratado por la historia también se merece vivir en paz.

4 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:
Es una tremenda injusticia que la gente inocente tenga q pagar por los desacuerdos de los gobernantes... tantos milenios de avances tecnológicos y seguimos "arreglando" los problemas de la misma forma: con violencia...
pasábamos a saludar y a desearte lo mejor en el 2009... un abrazo!
La historia del ser humano demuestra que la violencia sólamente trae dolor y pérdidas; no es el camino adecuado para solucionar las cosas. Además, los que inician las guerras no están en el campo de batalla arriesgando su propia vida, sino que utilizan a otras personas para que se maten entre sí, como si fuesen simples peones en un tablero de ajedrez. Si fuesen ellos los que tuvieran que salir a pelear, otro gallo cantaría. Y mientras tanto, miles de personas mueren sin ni siquiera haber tenido la oportunidad de elegir entre luchar o vivir en paz.
Es un dolor y una pena ver por televisión esas imagenes tan crueles de personas como tu y como yo indefensas debido al egoismo de unos pocos.... que unos "muchos" tienen que padecer.
Da igual que sean los judios, los rusos, los chinos... o el vecino de enfrente... ES INTOLERABLE.
Feliz Año 2009 para ti y para toda tu familia Juan M.Un beso muy grande.Ana.Barcelona
Pensadores. Está claro que con bombardeos no se arreglan los problemas.
Ana. Me alegro mucho de saber de ti y estoy de acuerdo en que el uso de la violencia es la mayor cobardía y por desgracia los noticias de cada día nos siguen hablando mucho de ella.
Feliz año 2009 a vosotros y a todas las personas que leen el blog. Juanma.
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