miércoles, 7 de enero de 2009

LLEGARON LAS REBAJAS

Se ha difundido recientemente una campaña interesante por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo que nos invita a comprar con criterio, para que no consumamos compulsivamente, sino en función de las necesidades realistas.
Hoy han comenzado las rebajas, que en esta época de crisis son bien recibidas por los consumidores y los grandes centros comerciales tienen por estas fechas gran concurrencia. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de comercios ya llevan un tiempo con importantes descuentos ante la caída de las ventas. Aunque también es cierto que en las tiendas de los chinos se compra más que nunca por poco dinero. Pero que nadie espere en estos meses grandes chollos o gangas espectaculares, pues nadie da duros a cuatro pesetas y generalmente lo que es sospechosamente barato suele ser de mala calidad.
Está claro que hay mucha gente (trabajadores de la industria o de la construcción) que ha perdido sus empleos en estos meses y está viviendo de sus reservas, o de las ayudas del INEM. Esas personas son las que verdaderamente están padeciendo la cuesta de enero. Sin embargo, muchos políticos, empresarios, e incluso algunos altos cargos de la administración, a quienes no les han congelado el sueldo, no sólo no han notado la crisis, sino que más bien se han aprovechado de ella y no han puesto freno a sus ansias materialistas.
Creo que consumir lo menos posible o lo meramente imprescindible, es la mejor receta contra la crisis. El consumo de productos autóctonos, evitando los de importación también es una buena medida para salvaguardar la economía local, asfixiada por las multinacionales.
Al margen de la ocupación y la situación personal de cada uno, que en muchos casos adquiere tintes dramáticos (pues cada día hay más indigentes), hemos de ser moderadamente optimistas, pues este país, durante los últimos treinta años, no ha dejado de progresar.
Aunque el 2009 lo pinten oscuro y tenebroso para nuestro país, está claro que el futuro lo construimos nosotros y más allá de la recesión también hay vida y la clase trabajadora no ha de pagar siempre los excesos de los poderosos. Y es que, por suerte, la gasolina ha dejado de subir y el euribor mengua, lo cual es una alivio para las hipotecas, aunque algunos no lo notemos todavía.
Supongo que esta vez mucha gente aprenderá bien la lección y no vivirá por encima de sus propias posibilidades, más bien hay que hacer un uso racional de los recursos y siempre que se pueda tener la previsión suficiente para poder llegar a fin de mes. Los recursos de nuestro planeta son limitados, por eso hay que hacer un consumo racional para contribuir a un desarrollo sostenible.

2 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:

Silvia M. dijo...

Un consumo responsable por parte de cada uno de nosotros es sin duda una de las mejores maneras de sobrellevar la crisis. Pero desde luego es un insulto que cada vez haya más altos cargos, que cobran un dineral y encima se nombran a dedo, mientras los demás nos tenemos que apretar el cinturón.

Juan M. Prieto dijo...

La mayoría de personas somos asalariadas y no podemos influir mucho en que nos suban el sueldo, pues no está el horno para bollos. Pero quiénes tienen en su mano la posibilidad de subirse el sueldo (políticos y directivos de empresas) y en época de crisis deciden hacerlo, ¿qué serán capaces de hacer en tiempos de bonanza económica?