Este próximo 12 de febrero (que coincide con el cumpleaños de mi padre) se conmemora el bicentenario del nacimiento de un científico excepcional: Charles Darwin (1809 - 1890). Por este motivo se han publicado libros, artículos y los principales medios de comunicación han emitido reportajes sobre su vida y su obra. También en muchos centros de educación secundaria se han preparado actividades que recuerdan la extraordinaria aportación del científico británico.Es muy interesante la biografía de este hombre, que nació en Shrewsbury (Inglaterra) en 1809. Entre 1831 y 1836 se embarcó en el Beagle (buque de la marina real británica) como naturalista con el objetivo de cartografiar las costas de América del Sur. Este viaje acabó siendo una expedición alrededor de todo el mundo. En ella, Darwin tomó cientos de anotaciones, que servirían de base para sus tratados científicos. Observó restos fósiles en las costas argentinas y estudió diversas especies de seres vivos hasta entonces desconocidos (y los comparó con sus antepasados prehistóricos), deteniéndose en los pinzones y las tortugas de las islas Galápagos (cerca de Chile). Todas estas indagaciones, junto con su asombrosa intuición, le sirvieron de inspiración para su teoría de la evolución. Según ella, todos procedemos de una célula que fue mutando tras varias generaciones, dio origen a las diferentes especies de seres vivos y estos fueron procreando y extendiendo por todo el planeta. Los cambios que se han ido produciendo para adaptarse al clima, a las enfermedades, etc. se han ido conservando en el tiempo, pues las especies más débiles se han ido extinguiendo. En medio de esa evolución apareció el hombre.
Su obra más célebre fue El origen de las especies (1859), que causó estragos en la Iglesia, en la cultura y en toda la sociedad, pues se desarrolla ampliamente la teoría del origen de las especies y su evolución por selección natural, que ha dado a Darwin celebridad a nivel mundial y su influencia llega hasta nuestros días. En la última década se ha llegado a descifrar la práctica totalidad de nuestro código genético.
Para la moral de la época era muy osado aventurar que el hombre no procedía de Adán y Eva sino que somos descendientes de los primates, con lo cual chimpancés, gorilas y otras especies de monos son primos hermanos nuestros y con ellos compartimos gran parte de nuestros genes.
Contemporáneo de Darwin fue Gregor Mendel (1822 - 1884), el padre de la genética, pero paradógicamente nunca se llegaron a conocer. En la primera parte del siglo XX el darwinismo y las teorías genetistas se sintetizan.
En 1953 Francis Crick y James Watson descubren la estructura del ADN. Posteriormente se producen hallazgos de antepasados nuestros en África y en Europa (en Atapuerca sin ir más lejos), que van arrojando luz a nuestra evolución.
El descubrimiento de la secuenciación del genoma humano hace que se puedan prevenir enfermedades hereditarias. En este ámbito aún hay un vasto campo de investigación para el futuro. Pero, ¿qué incide más en nuestra vida el componente genético o el ambiente en el que vivimos?...
Deteniéndonos un momento en la obra de Darwin, uno reflexiona sobre lo que hemos cambiado a lo largo de los siglos: nuestros hábitos sedentarios, los cambios en la tecnología, en las costumbres, en el ocio, etc. Tal vez ha mejorado mucho nuestra calidad de vida y se ha extendido la cultura y la educación a gran parte de la población, pero en muchos aspectos todavía tenemos que mejorar, pues es inconcebible que estemos echando a perder el planeta, que siga habiendo guerras, que cada vez haya más hambre en el mundo...

3 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:
Me encantan todas esas personas que fueron suficientemente osadas como para llevar la contraria a lo que estaba establecido en su época. Así es como la humanidad avanza, removiendo los cimientos y buscando nuevos caminos. Lo malo es que una de las líneas de avance que estamos siguiendo hoy en día es negativa y destructiva, y lamentablemente el desastre va aumentando exponencialmente.
La ciencia ha sido la promotora de los avances humanos pero los poderes han procurado la sustitución de la ciencia por una pseudociencia al servicio de sus intereses y ha desacreditado con tus teorias postmodernas el alcance emancipatorio de la ciencia.
luz
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