sábado, 14 de marzo de 2009

BUSCANDO ALOJAMIENTO

En esta época en la que muchos ya están preparando las vacaciones de Semana Santa, yo me dispongo a vivir en las próximas semanas y meses experiencias nuevas, emociones fuertes y momentos irrepetibles. Me he dado cuenta de que estoy en el camino adecuado y que mi vida ha tomado un nuevo rumbo, esa vereda marcada por el destino, de la que nunca me debí apartar. Por errores o determinadas circunstancias me alejé de ella, pero hoy la retomo con energía y entusiasmo.
He encontrado un inmejorable alojamiento, la más dulce compañía y, sobre todo, la idea clara de lo que pretendo lograr y por lo que voy a trabajar el resto de mi vida: hacer un poco más felices a las personas que quiero, aunque algunas de ellas vivan lejos.
Uno deja atrás muchas vivencias a nivel personal y profesional, y también últimamente he dicho adiós a seres queridos (el más reciente mi abuelo Andrés). La vida es eso: sufrimiento y gozo a partes iguales y una continua búsqueda de la felicidad. Considero que en nuestro viaje no siempre nos acompañan las mismas personas. El trayecto es muy largo y tenemos que pasar por muchas estaciones y hacer transbordos. Para ello siempre es aconsejable ir con las maletas llenas de ilusión, para disfrutar del paisaje y de los seres que nos acompañan.
Mi memoria es como una criba en la que sólo permanece lo positivo y lo que me ha ayudado a crecer y a ser mejor persona. No sé si hay alquien que me odia o me guarda rencor, pero puedo asegurar que yo no me he enemistado con nadie.
He aprovechado determinados momentos para escribir mi Radiografía del Día a Día, una humilde bitácora que a veces se detiene en sucesos, noticias, efemérides..., que son simples excusas para reflexionar o para opinar con mayor o menor acierto. En esta primavera adelantada, estoy disfrutando del buen tiempo y me dispongo a continuar escribiendo el blog de mi vida, en el que supongo que aún me quedan muchas páginas por completar.
No busco alojarme en un hotel de cinco estrellas, pues creo que no me va el glamour ni el lujo, tan solo quiero permanecer algún tiempo en el corazón de las personas que se han cruzado en mi camino, que es el albergue más digno que he podido encontrar.

3 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:

Anónimo dijo...

Vaya Juanma...cuanto siento lo de tu abuelo. Yo también he perdido a mi abuela en Enero, pero me queda la satisfacción de que ha vivido...mucho y bien.Eso es lo que te toca a ti, como ya te he dicho en otras ocasiones...vivir mucho y feliz.Un beso.Ana Barcelona.

Silvia M. dijo...

Un post muy bonito, Juanma. Siempre hay momentos buenos y momentos malos a lo largo del camino, y todos ellos nos aportan experiencias útiles. Creo que vivir con el corazón limpio, sin rencor hacia nadie y repleto de amor, es lo mejor que nos podemos hacer a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.
Estoy convencida de que esta etapa será una de las más bonitas de tu vida, y me alegro mucho de poder disfrutarla junto a ti ;-)

Juan M. Prieto dijo...

Ana. Gracias por tu comentario y por tu apoyo. De veras que también lo siento lo de tu abuela. Nos llegamos tanto a acostumbrar a tener a los abuelos, que nos pensamos que van a durar siempre. Lo importante es que puedan vivir con la mayor calidad de vida posible. Aunque es inevitable que con el tiempo su luz se apaga, por suerte, les hemos conocido y han iluminado nuestro camino durante muchos años. Seguiremos en contacto, amiga, Ana. Visca el Barça!!
Silvia (mi Truchina). Creo que tú también eres una persona que vive sin rencor. Me siento muy afortunado por haberte conocido y por lo mucho que has contribuido a que hoy sea una persona feliz. Tqm. JM.