Ha sido una interesante experiencia ver esta zona de Castilla y León tan hermosa como desconocida. Los chicos y chicas de 5º y 6º se han portado muy bien, se han divertido y han aprendido mucho.La verdad es que a mí también me ha servido para descubrir gran cantidad de datos que no conocía sobre el glaciar que formó el lago (con el circo, la lengua y las morrenas que van formando), la geología de la zona (granito y gneis que, junto con la pizarra, son elementos que se emplean en la zona como material de construcción), el bosque caducifolio mixto (con robles, saúcos, alisos...), la leyenda del origen del lago, etc.
Y es que cuentan que hace muchísimos años, en el lugar donde actualmente se encuentra el lago de Sanabria, había un pueblo llamado Valverde de Lucerna rodeado de tierras muy fértiles y productivas. Pero sin embargo la gente del lugar era muy avariciosa. En vísperas de la noche de San Juan, que en aquel año traía una fuerte tormenta con truenos y relámpagos, llegó un peregrino al pueblo buscando alojamiento y ayuda, pero se le cerraron todas las puertas. Sólo se compadecieron de él dos mujeres que estaban cociendo pan en un horno. Éstas le ofrecieron un trozo de pan y un lugar para dormir. Después, pidió a las mujeres que subieran al lugar más alto del pueblo porque la villa se iba a inundar. Entonces, para castigar la avaricia y la poca generosidad de la población, cogió su bastón de peregrino y pronunció estas palabras: "Aquí hinco mi bastón, que brote ahora un gargallón". Dicho y hecho, las mujeres se subieron a un alto y observaron como, en pocas horas, se inundaba el pueblo, quedando el lago como hoy se ve. Tan solo quedó al descubierto una isla, que es donde se salvaron las 2 mujeres. Unos días después, sacaron una de las campanas del fondo del lago con unos bueyes, pero con la otra no pudieron. Se dice que las personas generosas y caritativas aún pueden oír tañir la campana que permanece en el fondo del lago en las noches de San Juan.
Dejando al margen la leyenda, he de decir que los monitores, Lorena y Javier, que son biólogos, nos han explicado en estos días todo lo relativo al lago, la naturaleza (fauna y flora de la zona), la arquitectura típica y sobre las costumbres de gran valor cultural y etnológico que han ido manteniéndose en toda la comarca de Sanabria, dentro de la provincia de Zamora, que por cierto tiene las mayores poblaciones de lobo de toda la península ibérica.
Puebla de Sanabria luce un imponente castillo que domina el valle del Tera, (mandado construir por los cuartos condes de Benavente: Rodrigo Alonso Pimentel y María Pacheco Girón), que hemos visitado, también el museo de gigantes y cabezudos, con su toro de fuego, que constituyen elementos típicos de las fiestas locales de Puebla.
Sigue habiendo muchos misterios sobre la catástrofe ocurrida el 9 de enero de 1959. Y es que ese día (se han cumplido recientemente 50 años) reventó el embalse de Vega de Tera y 144 personas murieron arrastradas bajo las aguas (la mayoría mujeres y niños) kilómetros más abajo, arrasando el pueblo de Ribadelago. Sólo se recuperaron 28 cadáveres. Los cuerpos restantes aún yacen en el fondo del lago, que actuó como contención y evitó una tragedia mayor en los pueblos de la zona.
La presa fue una obra franquista mal construida, elaborada con materiales de poca calidad (más arena que cemento), hecha por obreros que trabajaban a destajo con unos salarios de miseria. Muchos de los supervivientes, quisieron contar la verdad, pero fueron amenazados con penas de cárcel. Los verdaderos culpables, que diseñaron y mandaron ejecutar la obra, fueron absueltos tras haber sido, en primera instancia, condenados por imprudencia temeraria. Luego, el Caudillo, que quiso minimizar la tragedia, indemnizó a los familiares con poco más de 25.000 pesetas por fallecido (como si de animales se tratase) y se encargó de mandar hacer un Ribadelago Nuevo, cuyo diseño fue extraído del Plan Badajoz. Pero la historia pone a cada uno en el lugar que le corresponde y de las personas desaparecidas queda el recuerdo respetuoso. Las gentes del lugar tienen memoria histórica y siempre tratarán de evitar que en la zona se repita un hecho semejante.

5 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:
La zona parece muy bonita, me han encantado las fotos. España tiene muchos rincones preciosos y desconocidos, que merece la pena visitar. Lo malo es que el turismo mal controlado termina estropeando muchas de esas bellezas naturales, así que espero que esa zona la controlen un poquito para que no la echen a perder.
Silvia. Tienes razón en que hay que valorar primero lo más cercano para poder entender y admirar otros lugares.
Los individuos que se dedican a ensuciar, incendiar, contaminar y destruir la naturaleza (que es la casa de todos los seres vivos), es mejor que no se les ocurra a hacer turismo, pues son un peligro público.
Por suerte, aún hay personas respetuosas con el patrimonio cultural y ambiental, y se comportan cívicamente allá por donde van.
Hola Juanma:
Pensaba que habías abandonado el blog, pero veo que no es así.
El lago de Sanabria, es un bonito lugar, como también es bonita la historia de su origen. No la conocía.
Espero que pronto puedas dedicarte, más asiduamente a escribir lo que tanto te gusta. Un abrazo
Teresa
Hola Juanma.
Bonita zona no la conozco mucho, y eso que nací por esas tierras, en el Lago sólo he estado una vez,como dice Silvia esperemos que no se degrade un lugar tan especial.
Soy Cari, un saludo
Teresa y Cari. Agredezco vuestros cometarios. Si que es verdad que estos paraísos cercanos deberían conservarse y explotarse menos desde un punto de vista turístico, pues en esos ecosistemas viven poblaciones de seres vivos que pueden desaparecer. Un saludo a las dos. JM.
Publicar un comentario en la entrada