lunes 25 de enero de 2010

¿ALGUIEN QUIERE UN CEMENTERIO NUCLEAR?

Mucho se habla en estos días de la polémica creada por el Cementerio Nuclear (Almacen Temporal Centralizado de Residuos) que se quiere construir próximamante en algún lugar de España. Se han interesado por el proyecto varios municipios cercanos a Segovia, Tarragona, etc. Pero hasta ahora la única candidata es Yebra en la provincia de Guadalajara, pues así lo decidió el pleno municipal (otra cosa es lo que piensen los habitantes). Pero Dolores de Cospedal (la número 2 del PP) ya ha amenazado con expedientar a los concejales de su partido que han apoyado el proyecto.
Desde el Estado se resaltan las bondades de esta instalación para el municipio que la acoja con fuertes inversiones y un elevado número de puestos de trabajo. Aunque en época de crisis, esto no deja de ser un caramelo envenenado. Recordemos que aún está reciente la polémica por el inminente cierre de Garoña.
Y es que los residuos resultantes de la descomposición del uranio que se acumulan, tardan cientos de años en dejar de ser nocivos. Este tipo de almacenes esconden el peligro, pero no lo hacen desaparecer.

Las organizaciones ecologistas (especialmente Greepeace con sus campañas de concienciación y denuncia) continuamente nos recuerdan que el futuro está en las energías alternativas: solar, eólica, maremotriz, etc. Lo que está claro es que este planeta no nos pertenece, sino que hemos de dejarlo en las mejores condiciones para las generaciones venideras. Es nuestra responsabilidad para garantizar un entorno digno para la vida humana.
Muchos políticos de zonas deprimidas ven una oportunidad de oro para dar un incentivo económico a su localidad. Pero, ¿quién quiere una instalación con residuos nucleares cerca de su hogar? Pienso que ni siquiera los más fervientes defensores de la energía nuclear dormirían tranquilos con la basura radiactiva bajo sus casas. Por suerte, la oposición vecinal, el sentido común y la responsabilidad también salen a flote en estos días y son noticia. Este fin de semana mismamente, ha habido una multitudinaria manifestación en la localidad tarraconense de Ascó. Y es que la sociedad civil quiere mayoritariamente vivir en paz y lejos de residuos peligrosos. Al menos es así como yo lo veo.

Once pueblos competirán para alojar el ATC


1 COMENTARIOS. GRACIAS POR OPINAR.:

Teresa dijo...

Una cosa es lo que nos gustaría tener, y otra lo que tenemos. Desde fuera todo se ve muy bonito, nadie es partidario de los residuos porque en realidad eso es perjudicial, pero ¿quien es responsable de que la gente de esos pueblos, los pongan como candidatos, a sabiendas de lo que eso significa?.
Muchos pueblos están dejados de la mano de Dios, pero sus habitantes tambien comen.
Saludos