martes, 29 de enero de 2013

FUERZA POSITIVA

A las personas siempre hay algo que nos mueve para trabajar, para soñar, para tratar de ser felices y para vivir.
Ante los fracasos que tenemos en cualquier momento de nuestra existencia, ante los momentos desafortunados, ante la adversidad, ante las situaciones conflictivas, ante el paro, ante las injusticias, siempre hay un lugar para el optimismo y para pensar que se dará la vuelta a la moneda y que pronto la suerte cambiará. Tenemos que saber aplicar refranes como: “A mal tiempo buena cara” o “No hay mal que cien años dure”.
No debemos pensar que somos esa oveja negra, ni que hay un complot contra nosotros... Tan solo hay que abrir un poco más los ojos, ver las situaciones desde arriba (de forma cósmica) con un poco más de objetividad y mentalizarse de que la vida es un vaivén, que se compone de momentos malos y buenos y que después de las rachas negativas siempre vendrán otras más positivas.
Según la escritora Isabel Allende hay que tener memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro.
Las personas tienen que reunirse, dialogar, intercambiar experiencias... Precisamente en las etapas malas es cuando las cosas que no se pueden comprar (porque no se venden) adquieren el mayor valor; es cuando las familias se han de unir más, es cuando se ven los verdaderos amigos, es cuando se pone aprueba el amor de las parejas. Tal vez en ese tiempo nos vence la enfermedad, la tristeza o la desesperación. En esos momentos en los que nos cuesta más sonreír, es cuando debemos valorar más de forma agradecida el gesto amable que nos hacen, cuando debemos coger la mano que nos tienden, cuando tenemos que valorar las caricias, la comprensión o las palabras sinceras de nuestro hermano, de nuestro mejor amigo o de nuestra pareja. Cuando es otro el que nos necesita, siempre habrá que hacer un pequeño esfuerzo para estar ahí, para escuchar, ayudar en lo posible, transmitir una sonrisa cómplice, o dar ánimos, ya sea en persona, por teléfono, por mail o por “WhatsApp
Pase lo que pase, sabemos que el sol va a seguir saliendo cada mañana, la Tierra va a seguir girando, nuestro corazón va seguir latiendo y nadie nos va a impedir tener sueños, metas e ilusiones. No hay que esperar a que las hojas de nuestro calendario vital se agoten, sino que debemos vivir con intensidad cada etapa. Día a día, minuto a minuto, hay que seguir poniendo pasión y fuerza positiva para lograr lo que deseamos y colaborar, en la medida de lo posible, en que también puedan obtener felicidad las personas que tenemos a nuestro alrededor.

3 comentarios:

Gabriel dijo...

Gracias por el post Juanma. En estos tiempos convulsos hace falta leer cosas así. Y la cita de Isabel Allende es para tatuársela y recordarla cada mañana.

Me alegro que retomes de nuevo el blog. Nos leemos.

Un abrazo.

Gabriel dijo...

Gracias por el post Juanma. En estos tiempos convulsos hace falta leer cosas así. Y la cita de Isabel Allende es para tatuársela y recordarla cada mañana.

Me alegro que retomes de nuevo el blog. Nos leemos.

Un abrazo.

J.P.G. dijo...

Apreciado Gabriel. Te agradezco el comentario que me has hecho en el blog, pues verdaderamente creo que el que se apoya siempre en pensamientos positivos puede superar los problemas de mejor forma que el que no los afronta de esa manera. La verdad es que en los dos o tres últimos años,la mayoría de cosas que me han pasado han sido muy buenas y yo lo atribuyo justamente a eso.